Los trastornos cutáneos tienden a manifestarse como sequedad de la piel, caída del pelo, pelaje mate y, a veces, caspa y picores.
El deterioro de la piel y el pelaje no es sólo un problema estético que se aprecia a simple vista, sino también una amenaza potencial para el organismo en su conjunto. El pelo quebradizo que se cae puede perjudicar la cubierta capilar y afectar negativamente a la regulación térmica. Por otra parte, es probable que el picor causado por la piel seca provoque rozaduras mecánicas y dañe la epidermis, abriendo el camino para que las bacterias y otros microorganismos invadan el cuerpo. Esto, a su vez, puede causar dermatitis purulenta.
Se recomienda utilizar un spray hidratante:
- para todos los pacientes atópicos
- para la piel excesivamente seca
- después de la dermatitis alérgica a las pulgas
- como terapia coadyuvante en afecciones endocrinas (hipotiroidismo, enfermedad de Cushing)
- como terapia coadyuvante en el tratamiento con champú a base de benzoilo de la sarna y la dermatitis purulenta profunda
- como terapia coadyuvante durante/después del tratamiento antibiótico de afecciones cutáneas (que implican picor).
ÁCIDO LÁCTICO – estimula la producción de ceramidas, ofreciendo a la piel una mayor protección e hidratación. Regula la renovación celular de la piel y elimina la epidermis callosa.
UREA – indispensable para el cuidado de la piel seca y atópica por sus propiedades hidratantes y su capacidad para retener el agua en la epidermis.
ÁCIDO HIALURÓNICO – tiene la capacidad de combinar fibres de colágeno y unir moléculas de agua, asegurando una piel correctamente hidratada y nutrida.
BETAÍNA Y PANTENOL – calman las irritaciones.